Abolir la hipocresía, también la de izquierdas.
Dicen desde la Secretaría de Ideas y Programas del PSOE provincial que “hay que olvidar el viejo debate que nada aporta sobre la distinción entre prostitución libre o forzada porque olvida que el ejercicio de la prostitución atenta contra la dignidad de las personas que lo ejercen.” Y hablando de dignidad, me ha venido a la mente una entrevista en la que una conocida locutora de radio intentaba adoctrinar a una prostituta colombiana sobre la merma de dignidad que suponía para su persona el ejercicio de la prostitución; a lo que la prostituta contestó: “No, no, es al revés. Antes, cuando mi familia y yo estábamos en la pobreza y carecíamos de las cosas básicas para vivir, era cuando no tenía dignidad. Ahora, gracias a este oficio puedo tener una casa propia y me he comprado un auto de segunda mano. Ahora mis hijos comen bien, visten bien Leer más…


Artículo de Pepe Criado. Resulta muy común en las democracias capitalistas actuales que políticamente se desarrollen en base a un feroz bipartidismo. Ninguno de los dos partidos que se alternan en el Gobierno van a revolucionar las estructuras orgánicas del Estado para transformarlo en algo distinto a lo que es. Pero es cierto, al menos en el caso de España, que los dos partidos con capacidad para gobernar no son iguales y que aplican, por lo tanto, políticas diferentes.
Javier Ortiz. Público. Los dirigentes del PSOE están muy preocupados por el comportamiento que vayan a tener el próximo 9 de marzo aquellos a los que ellos mismos catalogan como “votantes exquisitos”. Se refieren a la parte de la izquierda que se muestra más crítica con la acción del Gobierno y que, según vea las cosas de aquí al mes que viene, puede decidirse o por dar su apoyo a otras candidaturas o por no votar.
Artículo de Pepe Criado. Repartí propaganda del Partido Comunista durante los últimos años de la dictadura franquista porque ya empezaba a tomar conciencia de la vida y aquello era una sociedad insoportable: Todavía regía la pleitesía a los curas, alcaldes y directores de banco y el miedo y la represión eran cuestiones cotidianas incluso en mi apartado y perdido pueblo.